
Planeta Tierra = repetición de error
La reconquista del conocimiento atómico y subatómico, habría ofrecido a la humanidad terrestre la posibilidad de superar la era de la ciencia positivista y el inicio experimental de las energías superiores, pero así no se ha querido y esta humanidad ha demostrado conservar, el gen de la rebelión de atávica memoria.
¿Qué se entiende por ciencia superior?
¿A qué se refiere la atávica memoria?
¿De qué gen se habla?
Me refiero al motivo por el cual todos nosotros nos hemos encontrado postrados por terribles sufrimientos materiales y morales, recomenzando nuestra evolución más veces en los ciclos de las grandes civilizaciones terrestres. ¿Nos recuerdan algo: Mu, Lemuria, Atlántida y sus civilizaciones hijas, esparcidas por todo el Planeta, semilla de las civilizaciones consideradas modernas?. Estas semillas serían los conocimientos científicos y espirituales trasmitidos a individuos o grupos, cada vez más exiguos, de iniciados, algunos de los cuales son famosos como genios de cualquier campo de inspiraciones artísticas, científicas, religiosas, de guías...
A la lúcida y valerosa autenticidad inicial, siguió la corrupción, consciente o inconsciente, debida a las políticas oportunistas dictadas justamente por la labor lenta y constante de este gen, injertado en los primeros Adanes terrestres, por la voluntad de elección del Error Primordial. Es justo hacernos una pregunta: ¿Quién contribuyó a la formación de estos Adanes?. Lo narran varias historias trasmitidas por aquellos famosos iniciados a través de las artes y las religiones: nuestro semen terrestre fue contaminado e injertado, por proveniencias extraplanetarias, entre las cuales un nombre resuena en la memoria que no hemos perdido: Mallona. La elección o Libre Arbitrio es Ley Universal, comprendida la puesta en práctica del error de injerto genético, querido por los habitantes de Mallona, sobre las mujeres terrestres, un Error permitido por la Voluntad Omnipresente, es decir el origen del cual ha partido el hombre con toda la reelaboración de renacimiento que también puede entenderse como resurgir del error, redención, reconquista de sí mismo como entidad 'Ego Sum', habitantes conscientes de un Cosmos multidimensional, respetuoso con Sus Leyes.
Después de esta elección, a través de la Ley del Dolor, habría debido seguir la enmienda, no con los ojos desorbitados por el terror del pasado, sino con el desarrollo, sin ninguna duda, del Discernimiento. Sin embargo ¡no!.

¿Qué pretendemos hoy?. ¿Qué el liberarse de la Causa-Efecto de ayer pueda volverse debilidad de las Leyes universales?. ¿Quién nos ha enseñado esto?. ¿De quién quisiéramos escondernos, de nuestra conciencia abandonada?. ¡No es posible!. Esta está allí, viva aún siendo impotente para guiarnos si no lo queremos, relegada al más atroz de los sufrimientos que damos a nuestra identidad inmortal, pronta a volver a la segunda muerte del recomenzar durante milenios...
Hoara explica la perniciosa incompatibilidad entre las exigencias cosmofísicas y cosmodinámicas del Planeta y las nefastas actividades del hombre que lo habita:

"Existe, aún siendo poco conocido, un orden que regula una recíproca asistencia evolutiva entre lo micro y lo macro, entre el ser que encarna la Inteligencia y la Luz Omnicreante que estructura el continuo devenir del Ser Cósmico. También existe una intransgredible Ley de Causa-Efecto, siempre omnipresente y activa, capaz de proponer mutamentos en donde las causas están en oposición con las exigencias de la Naturaleza Cósmica. El estímulo que solicita un mutamento, nace de los efectos que el Orden Cósmico rechaza, por ser contrarios a Su equilibrio, no tolerables por el Orden Creativo. ¡La Lógica Cósmica es esta!"

"¡La humanidad debe gratitud a 'estos señores' extraterrestres si ha salido fuera de la animalidad!. Es culpa de la humanidad si, todavía hoy, hace emerger los atávicos instintos bestiales que caracterizaron los primates del hombre. Es culpa del hombre si todavía no es capaz de subir la escala evolutiva, si se retrasa, por indolencia, en realizar la conciencia de su real ser, de su función en la economía creativa. Animado de cobarde y débil orgullo, ha quedado ligado a la roca como Prometeo y aún teniendo alas portentosas, no puede emprender el vuelo hacia todas las fronteras del universo. La ignorancia, la presunción, la inercia y los impedimentos psíquicos y físicos de los especuladores, ávidos de dominio temporal y político, impiden todavía hoy, la verdadera libertad, la única capaz de instruir la real identidad del ser humano y de sus atributos, confortados por una Ley que no admite compromisos y, mucho menos, desviaciones degenerativas. Esta Ley ha sido dada a los hombres de este planeta y al precio de duros sacrificios. ¡Ha quedado descuidada, acantonada, no aplicada!.
Una grave causa destinada a producir graves efectos".

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