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NOTIZIE SULLA REALTÀ EXTRATERRESTRE  -  NEWS ON THE EXTRATERRESTRIAL REALITY
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[Aquila]

CAPITULO III

Lecciones
de conciencia cósmica


PREGUNTAS DE ESTUDIO

"¡En el corazón existe Luz
si el corazón de la vida
arde de Amor y Sabiduría!"

Desdoblamiento:
Viene ante mi, como un profesor, un hombre de rostro amarillo, que luego se vuelve normal. Yo lo bendigo tres veces preguntándole quien es; él está sereno y con dulce seriedad comienza a explicarme:
"Existen diferentes tipos de relación de la naturaleza con el hombre (del hombre con la naturaleza), diferentes tipos de relación entre la materia y el astral, diferentes tipos de sueño, el sueño profundo y el sueño astral."

En el corazón y en la mente de cada uno de nosotros, entrar en la órbita de una iluminación interior, quiere decir no sólo adquirir una serenidad de conciencia, sino comenzar a hacerse preguntas sin tregua, como al iniciarse en una serie de estudios decididamente fuera de toda racionalidad humana. Esta serie de estímulos de conocimiento siempre ha sido atendida por Eugenio, aún siendo poco apreciada por quien se consideraba más cercano, sin verdaderas respuestas de profundización y puesta en práctica. A principios de los años 70, a medida que podía juntar enseñanzas escritas y verbales, de los diferentes encuentros, era angustiosamente empujado a hacer esquemas y síntesis.

¿Cuál es la real función del hombre en la economía creativa?
¿Y cual la de nacer, vivir y morir?
¿Qué existe del hombre después de la muerte física?
¿Qué es el hombre?
¿La envolvente física o el otro, aquel que de ella se sirve?
¿Qué cosa es mortal en él y que cosa no lo es?
¿Qué queda de él?. ¿Su identidad inmortal puede nuevamente unirse a otra envolvente, diferente del físico humano?
¿La "segunda muerte" significa perder el Ego Sum y, por consiguiente, la retrocesión de su identidad inmaterial a un espíritu colectivo animal?
¿Es cierto, o no, que el hombre está vinculado a la inmutable y eterna Ley de Causa-Efecto, aún poseyendo el libre arbitrio?
¿Cuándo, verdaderamente, el hombre falla en su cometido?
¿Quién y que determina la evolución de la Entidad Espiritual Astral del hombre?
Hablemos de ello.
Las respuestas a estas numerosas preguntas no son difíciles, basta conocerse a sí mismo para obtenerlas. Además conocerse a sí mismo no es imposible si se indaga profundamente y en conciencia sobre la propia naturaleza temporal, sin perder nunca de vista la Causa, el Alfa, instruida por la Suprema Inteligencia del Espíritu Omnicreante, siempre presente y omnisciente, siempre operante por el continuo devenir del Ser Macrocósmico y de Sus no derogables exigencias.
¿Su Ley? Causa-Efecto. El hombre no ha sido creado por casualidad, sino por un preciso fin funcional. El medio no es el fin. El hombre físico es un personificador de la real identidad inmortal y eterna. La estructura física del hombre no es la perla, sino la concha que contiene, escondida, la perla. Es un banal ejemplo, válido para quien quiera entender. Es como decir: "¡Yo no soy el automóvil, sino el conductor!".
La identidad inmortal y eterna, que convive temporalmente en un cuerpo material, no puede morir, ni aún si lo desea, porque su patria es la eternidad. Pero puede perder la propia real libertad y, a menudo, sucumbir a las debilidades de la dimensión corruptible. Esto sucede sólo cuando se descuida volverla fuerte o cuando se pierde la consciencia de aquello que es realmente. Se yace en el dolor y en el sufrimiento cuando se olvida la Suprema Ley "Causa-Efecto".
Entonces la máquina y el piloto no responden más a las solicitudes de la Ley y el peligro es grande. Es, pues, verdad que el uno o el otro, en una misma cosa, determinan una incompetencia que desarrolla una serie de efectos. "Lo que se siembra se recoge". Si se desciende hacía el valle es imposible aspirar alcanzar la cumbre. Quien desea conservar intacta su real identidad y saborear la magnificencia de las mayores alturas que más acercan a la eterna beatitud de la Vida Astral, lo debe ganar a cualquier precio. Quien no se vuelva idóneo a la Angelicidad, nunca podrá vencer la muerte, nunca podrá conocer la Verdad que hace libres, libres de verdad. La materia y todo cuanto esta propone serán su prisión hasta que haya hecho, enteramente, su deber con abnegación y con sabia conciencia. Entonces, y sólo entonces, podrá ver el triunfo y ganar la corona de la Vida Eterna. "No hay efecto sin causa."
La dimensión del Imponderable no puede ser conocida por el hombre hasta que no haya comprendido que él es un efecto y no una causa. La causa de todo: energía-materia, materia-energía y todo cuanto está manifestado y no manifestado, es la Suprema Inteligencia Omnicreante Cósmica. El Espíritu de la Inteligencia Omnicreante Universal es el artífice de la Deidad, el dispensador de Sus prodigiosos y geniales atributos. No es posible replicarLE, porque es El la Causa de Todo, nada excluido. Los Seres Dios nacen de su Luz y son los ejecutores infalibles de Su incontrastable voluntad, los personificadores de Su Potencia, de Su Omniscencia, de Su Omnipresencia. "Dios" es el título que corresponde, por derecho, a quien encarna el "Espíritu Omnicreante", o "Espíritu Santo", y ejecuta Su irreplicable voluntad. Todo hombre puede, potencialmente, ser un hombre-dios, si se vuelve digno de serlo. Los hombres hacen a los santos, pero la Deidad solo la concede el Espíritu Omnicreante, o Espíritu Santo, o quien Lo encarna.
Una vez, Eugenio reprendió con firmeza a una señora que entendía considerarlo un Dios y le contestó que en los mensajes, hablar en primera persona correspondía al que transmitía y no al que recibía, por lo cual, aún si al enseñante nosotros podemos considerarlo como divinidad, el instrumento, es decir Eugenio, solo hacía de mensajero, cualquiera que fuese la consciencia.
Ser depositarios de una consciencia, de una verdad, quiere decir simplemente ser Servidores del Divino, por amor de quien en esta fuente podrá alcanzar sus programas, desconocidos al mensajero mismo.
El concepto del "devenir Dioses" debe considerarse bajo otro plano.
El ser Dios significa alcanzar los absolutos conocimientos de la Ley Creadora e instrumento consciente del Espíritu Santo.
Es verdad que Dios está en vosotros, en nosotros y en toda cosa, y también es verdad que si así no fuese, no sería ni Omnisciente, ni Omnipotente, ni Omnipresente.
Si os retardáis, todavía, en escrutar atentamente vuestra real naturaleza, continuareis sufriendo los efectos de las causas que nacen con vosotros por programaciones establecidas a priori, por la inevitable Ley de causa-efecto.
La experimentación del conocimiento es una exigencia forzosa del Espíritu, encarnado en una dimensión apta para una determinada experiencia o para una particular misión operativa.
Conocer a Dios también significa conocer el todo, porque en realidad la compleja estructura del macrocosmos también está reflejada en el hombre.

¿Por qué existo?. ¿Quién produce mi existencia y a qué ésta sirve?. ¿Opero consciente o inconscientemente?. ¿Existe una Ley que me ordena hacer una cosa en lugar de otra?. ¿Puedo hacer una cosa diferente de la que la Ley establece sin incurrir en castigo?. ¿Cómo puedo hacer el bien si no lo conozco?.
¿Cómo puedo evitar el mal si no lo conozco?. ¿Las experiencias para qué sirven?. ¿La experimentación está establecida a priori?. ¿Por qué debo conocer el mal?. ¿Qué es el mal?. ¿Qué produce el bien?.

De imagen astral a imagen física ¿Quiénes son los artífices de este prodigio que, produciendo la imagen arquetipo, proyectan ésta en una dimensión material?. ¿Son los creadores de lo visible?. ¿Es el invisible quien crea lo visible?. ¿Es lo inmaterial lo que produce lo material?. La energía que se transforma en materia y la materia que se transforma en energía: esto es verdad, pero ¿quiénes son los instrumentos de la Inteligencia que plasman la imagen para luego realizarla en las diferentes dimensiones?.
¿Quién los conoce?. Yo no pensaba; pienso, produzco la imagen y la realizo, la vuelvo visible , se vuelve realidad. ¿Pero antes, dónde estaba la imagen?. Ya existía. ¿Pero producida por quien?. Yo sólo percibo lo que existe. Las imágenes son realidades potenciales que he percibido y no realizado, o realizado. ¿Entonces?. ¿Entonces, todo aquello que es, y será, existe, todavía antes de manifestarse?. ¿La casualidad no existe?. ¿El libre arbitrio es muy relativo?.

El metro con el que medís las dimensiones se vuelve insignificante para las dimensiones que os superan y no revisten el carácter de la relatividad. Existen ciento cincuenta billones de Universos, que componen el Macrocosmos. Existen infinitos Macrocosmos. El Espíritu Creador reside en el átomo primario, que es el Hidrógeno, y allí reside la Inteligencia Divina del Ser Andrógino "Dios". "Vosotros sois Dioses y sois a Su imagen y semejanza". Observad la funcionalidad biofísica de vuestro cuerpo y las estructuras complementarias de los elementos que lo instruyen:
cuerpos y anticuerpos, dinamismos físicos y dinamismos astrales. En una galaxia existen componentes idénticos sobre un plano de valores existenciales completamente diferentes. Vuestra dimensión es bio-física-astral-espiritual microcósmica con relación a la astro-física-astral-espiritual macrocósmica. Mutan sustancialmente las potencias dominantes, con flujos y reflujos ordenados por una ley rígida, surgida de la Inteligencia Creadora.

EVOLUCION DE LA CONCIENCIA HUMANA
Si para los ánticos Padres el "Sol" fue objeto de sentida y profunda adoración, para mí, El es algo más grande, más infinitamente adorable.
En El he notado siempre, y todavía hoy noto más, la incomensurable y divina presencia de todo aquello que la humana inteligencia ha, siempre, y en todos los tiempos, identificado en Aquel que ha llamado "Dios".

Cuando cesará el deseo de crear a Aquel que es el principio o el Alma de todo, entonces la inmovilidad de la vida creativa será inevitable.

Sobre aquel Astro que los hombres llaman "Sol" reside aquella inconmensurable e inconocible Inteligencia Cósmica que es la Causa principal de todos aquellos vehículos conocidos e ignorados que plasman, organizan, modifican y hacen vibrar de vital conciencia la vida de todas las cosas.
El es el Logos de la dimensión pura en donde la extrema evolución de todo ser se identifica con la "Conciencia Creativa Cósmica".
Si es verdad que de El brotan todas las causas por las que toda cosa está sujeta a sufrir los efectos, también es verdad que la fundamental Ley del devenir de todas las cosas y de sus diferentes metamorfosis, están ligadas, de forma absoluta, a otras tantas leyes de naturaleza inversa.
El exterior de toda cosa es la expresión de la Inteligencia Cósmica en una de las tantas dimensiones en las que se agitan los ciclos evolutivos de la creación.
El interior de toda cosa es aquella invisible fuerza intelectiva cósmica que ejercita en la creación del todo aquellas estructuras por las que toda cosa está obligada asumir, en los campos físico y psíquico, una particular forma exterior y un particular grado de conciencia.
En la habitual dimensión, la personalidad exterior, temporal aspecto de la Inteligencia Cósmica, es la estructura ideal en la que esta se manifiesta subjetivamente.
El cuerpo es el sujeto, mientras que la Inteligencia Cósmica es el objeto, o mejor la verdadera y única identidad que subordina a Su voluntad la actividad temporal de todas aquellas estructuras que quieren ser sus capacidades, expresadas en la existencia bio-fisica-psíquica.
En la habitual dimensión , la laboriosa actividad de todos aquellos órganos que constituyen el sujeto y sustituyen al objeto, es la manifestación de la percepción de todos los efectos físicos en relación a la dimensión del objeto.
Cuando el objeto, haya alcanzado la saturación de Su manifestación en el campo físico, hasta consentirle el, así llamado, tránsito dimensional, la actividad del sujeto, o mejor de las estructuras exteriores, viene a cesar por la falta de la asistencia de la Inteligencia Cósmica.
Por lo cual el sujeto queda desorganizado y, por consiguiente, en camino de lenta descomposición, mientras el objeto inicia el desarrollo de sus actividades a través de las nuevas causas y de los múltiples efectos de la nueva dimensión.
En este punto, el objeto o, mejor, la Inteligencia Cósmica retorna al estado semi-originario, estando todavía impregnado de todos aquellos efectos de carácter psico-físico.
Yo digo que, si en cada uno de vosotros provocáis la voluntad de la Inteligencia Cósmica, vuestro cuerpo se volverá como es justo que sea, el más dócil y el más sensible instrumento de felicidad y de satisfacción.
Vuestro cuerpo, siendo estructura subjetiva en la composición de su naturaleza material, proponiendo los complementos al objeto adormecido, informa los actos según sus instintos y, a menudo, provoca un servicio arbitrario o, mejor, una obra sin conciencia. Es verdadera, pues, la indispensable necesidad, en la Voluntad de la Inteligencia Cósmica, de evitar que el sujeto, arbitre los actos y las cosas según su íntima naturaleza, dando la estampa de un carácter extremadamente diferente e invitando, al mismo objeto a sufrir los efectos.
Es cuanto más peligroso dejar adormecida la voluntad de este "ser" que se identifica con aquella dimensión originariamente perfecta.
Una limitada participación aportaría, de forma tangible, un conjunto de efectos bastante nocivos para el equilibrio de la estructura material del sujeto.
La insuficiente actividad de una parte del sujeto, en un tiempo bastante prematuro, es precisamente un efecto causado por la ausencia de voluntad de la inteligencia cósmica.
El sujeto, con todas sus estructuras exteriores, es el habitáculo del objeto. El sujeto, mermado de una o más estructuras exteriores no limita, en ciertos casos particulares, el derecho del objeto a quedar en aquella dimensión dada.
No es así, sin embargo, cuando el sujeto es privado de aquella unión, que es el presupuesto básico sobre el que se apoyan los máximos valores interiores y por el cual se manifiesta la continuidad de coexistencia.
Cuando el sujeto es forzado a sufrir el enredo, pasivo, de sus desordenadas y arbitrarias actividades creando, sobre el campo estructural exterior, un cúmulo de efectos particularmente negativos, que inducen a los órganos inmediatamente operativos en el campo del objeto, a recibir una serie de estímulos negativos y por lo tanto progresivamente letales, el objeto queda en la espera de intervención.
Es verdad que la Inteligencia Cósmica puede intervenir enérgicamente, pero también es verdad que Su intervención está subordinada a un activo ejercicio mental, capaz de convergir Su benéfico influjo sobre aquel determinado punto.
El habitáculo es el medio con el cual el espíritu se complace manifestándose en el campo dimensional fisico-psíquico.
El cuerpo, siendo este una construcción ideal que manifiesta las capacidades creativas de la Inteligencia Cósmica, debería quedar en un perfecto subordinado a los estímulos reales que le llegan del interior.
Así no es si su habitáculo se vuelve un vibrador de efectos exteriores, nacidos de la excesiva emotividad de su naturaleza, excesivamente opuesta a la de la Inteligencia Cósmica.
La conciencia que es, justamente, el puente que une en la dimensión al uno y al otro, quisiera ser el equilibrador.
La voluntad quiere ser un puente de correspondencia entre las exigencias del habitáculo y la correspondiente necesidad del espíritu.
La psiquis quiere ser un depósito de valores adquiridos, inmóviles y móviles.
Los inmóviles pertenecen a la causa del habitáculo, vibrando sobre su plano dimensional; los móviles en cambio, están ligados al plano dimensional de la Inteligencia Cósmica.
La manifestación del exterior es el efecto vibratorio de la causa en si manifestada. Puesto que la causa es la Inteligencia Cósmica, el exterior es la expresión de un dato evolutivo de la Inteligencia Cósmica en aquella determinada dimensión.
El desarrollo psico-físico del ser manifestado está enteramente ligado a la conciencia de la Inteligencia Cósmica, Ya que son cuatro las conciencias básicas de la dimensión material, y precisamente:
A) Conciencia Mineral - B) Vegetal - C) Animal - D) Humana
Es verdad que la expresión de aquel dato evolutivo, arriba expresado, está acompañado de una Conciencia y de un desarrollo psico-físico inherente al plano básico.
En la figura de la pirámide está, en práctica, el secreto de los actos relativos a la evolución de cada conciencia individual con respeto al tiempo, y del movimiento de los elementos, que son los efectos principales de la constitución dimensional material.
- La Conciencia Mineral se desarrolla en Conciencia Vegetal.
- La Conciencia Vegetal se desarrolla en Conciencia Animal.
- La Conciencia Animal se desarrolla en Conciencia Humana.

A+B+C=D. ¡Una formula inversa no es posible!.
Es, en su lugar, posible que D se manifieste con una particular influencia de A o de B, o de C, sin sustituirse, por ésto, a la básica Conciencia humana que es justamente la expresión máxima del ciclo cuaternario de la dimensión material sobre el plano exterior psico-físico.

[mineral - vegetal - animal - humano]

La Inteligencia Cósmica, aún manifestándose en todas las cosas, presentes en las diferentes dimensiones del plano físico y aún siendo la causa principal (participante en la formación de todos los efectos que ligan y organizan las diferentes estructuras de las cosas en los diferentes ciclos evolutivos), no pierde de hecho sus características cósmicas.
Aún participando en las manifestaciones creativas del devenir continuo y así en la eterna metamorfosis de todas las cosas, la Inteligencia Cósmica queda ligada a Su naturaleza eterna.

También en los planos superiores de la Triada, o mejor en las dimensiones metafísicas y espirituales, Esta no deja de ser cósmicamente tal.
En la Triada Superior la manifestación de la Inteligencia Cósmica es del todo divina.
Comenzamos diciendo que el primer ciclo evolutivo de la Triada Superior está sobre el plano metafísico, es pues una expresión creativa interior con influencia, más o menos, de carácter exterior.
A) Plano metafísico
B) Plano espiritual
C) Plano divino
A+B+C=D
A+B+C+D= Plano metafísico.
El hombre, síntesis dinámica evolutiva del cuaternario psiquico-físico, se vuelve la conciencia de la Inteligencia Cósmica o, mejor, una criatura sobre un plano dimensional cósmico".

Este alto concepto de la pirámide evolutiva humana cuadridimensional, mal se acerca al sentido de la vida al cual está ligado quien escucha estas palabras sólo por curiosidad, para el que todo está encerrado entre la vida y la muerte, el espacio y el tiempo. Bien se puede intuir cuales pueden ser las preguntas más frecuentes, a las que Eugenio con constante paciencia contestaba:
"La muerte y la vida son dos aspectos de una única realidad inmortal. La ley evolutiva de toda especie encarnada en la dimensión sensorial, arrastra, con programaciones bien definidas, el destino de cada uno de nosotros hacia una meta cada vez más alta y consciente".
Las formas andróginas son astrales: ¡Una 5a dimensión tan lejana de nuestra inicial 4a!.
En realidad nuestra esencia espiritual es unitaria, aún si en esta forma actual se ha desdoblado con experiencias paralelas y complementarias.
A estas leyes está sometido el hombre y toda cosa por él sondable en las formas.
"Si pudieseis conocer aquello que, invisiblemente, se mueve entorno a vuestros valores dimensionales, comprenderíais la utilidad, no sólo de vuestra existencia, sino también la necesidad de eliminar cuanto os hace sufrir. A menudo aquello que no podéis sondear, se manifiesta para indicaros que existen dimensiones capaces de compenetrar la vuestra, siendo éstas diferentes y superiores a vuestros poderes psicofísicos.
Existe una Jerarquía Cósmica que gobierna lo Alto y lo Bajo, el Macrocosmos y el Microcosmos, lo Visible y lo Invisible, lo Material y lo Astral.
Lo Astral coordina e instruye lo Material, y esto por un Supremo Ordenamiento del Espíritu Créante.
El hombre no inventa nada, nada nuevo. Realiza cuanto el espíritu ya conoce a través de la memoria, a través de la mente creadora del todo a la que está indisolublemente ligado.
Si aquello que inventa no fuese preexistente ¿cómo podría inventarlo?.
Aquello que es y será, siempre ha existido en la mente de la Inteligencia Omnicreante.
El Alfa es el principio y el Omega el fin pero, en verdad, el Alfa y el Omega son dos aspectos de una única cosa. Lo Increado y lo manifestado se identifican porque brotan de la idea que realiza, manifiesta, estructura en la deseada dimensión.

El hombre recoge del infinito depósito en que se mueve una infinidad de experiencias positivas o negativas, experimentadas y eternamente presentes en el tejido dinámico de los espacios cósmicos.

"Antes de que tu fueses, Yo ya te conocía".
Así se expresa el Genio cósmico a Eugenio:
"En verdad, toda cosa que cae bajo tus sentidos, tiene una forma dimensional definida según la ley que regula el plano material.
Ahora te digo que la forma es temporal en visión y percepción.
Si esta cosa está inmersa en otro campo dimensional, se vuelve bastante diferente de cómo ha sido, primariamente, aceptada.
Todas las cosas que te están cercanas están sujetas a cambiar, siendo estas una cantidad de cosas en continuo movimiento evolutivo.
Las cosas terrenas no pueden ser definidas porque no gozan de la pureza ni poseen la inmortalidad.
El plano material está gobernado por tal ley porque existe la voluntad de manifestarse en tal dimensión.
Vuestros primeros padres, aquellos que fecundaron la vida inteligente sobre vuestro planeta, vinieron de lejos y no eran terrestres.
Las primeras tribus de humanoides, hijos del mundo, estaban privados de inteligencia, antes de que aconteciese el acoplamiento entre los hijos de Dios y las hijas de los hombres. Entonces se volvió "Homo-Sapiens", o bien heredero de una genética injertada por una Voluntad Superior, por Dios viviente.
Los Dioses se habían complacido volviendo un hombre-animal a Su imagen y semejanza, concediéndole el beneficio de la inmortalidad con condiciones bien precisas y con la obligación de respetar y obedecer a la ley de los Creadores y venerar la fuerza Omnipresente, Omnipotente y Omnisciente del Santo Espíritu Creador del todo, Dioses comprendidos.
Todo cielo tiene un Padre, un Gobernador de la Inteligencia Créante, un Dios - como vosotros lo llamáis - con la colaboración de una escuadra indefinible de coordinadores, de instructores, de vigilantes, de modificadores, de manipuladores Hijos de la Luz y Patrones de Su Poder y de los elementos primarios, realizadores de la vida en sus diferentes dimensiones.
Vuestro Sol es logos de la Idea Divina Creante, donde toda Idea se vuelve forma antes de ser, de existir, de servir, de ser servida.
La verdad es el conocimiento y el conocimiento es acumulación, depósito indestructible de las obras experimentadas en el edificio creativo, en donde se forja el devenir continuo, mutable, eterno del cosmos.
El ayer y el mañana se identifican en el eterno presente, mientras que el espacio y el tiempo no son otra cosa que apariencias emanadas de las dimensiones relativas de las masas gravitantes en los hemisferios materiales. El absoluto solo existe en la astralidad, en donde todo es causa sublimada por la incorruptible armonía del Poder Divino y de la androgeneidad de las formas nacidas de la idea de la Luz Creante".

EL HOMBRE
Como ha sido dicho, el hombre físico-anímico hace parte del Alma del mundo. A diferencia de cuanto el planeta concibe y pare: minerales, vegetales y animales, el hombre posee el privilegio del Espíritu individual.
Los genios astrales han concedido al hombre, a través de un particular injerto genético, asumir un orden bien preciso en el proceso evolutivo de las especies menores, también ellas empeñadas en la transformación de la materia en energía y de la energía en materia.
El hombre debería ser el principal artífice de la ascensión espiritual y astral de los tres reinos en continua evolución. ¿Pero es así? ¿El hombre desarrolla con conciencia este cometido suyo?. El, debería ser el mayor tutor de los equilibrios cosmo-físicos y cosmo-dinámicos que gobiernan este "ser macrocósmico" que se llama planeta Tierra.
El hombre es, en realidad, el Genio del Alma de la Tierra y de cuanto ella concibe y pare con su naturaleza cósmica, por virtud del generador de la luz creadora.
Su insubordinación hacia quien lo ha hecho a su propia imagen y semejanza con un fin bien preciso e inequívoco, ha hecho emerger una incompatibilidad que la Inteligencia Omnicreadora Cósmica no puede tolerar.
¡Los genios astrales, creadores de forma y de sustancia, proponen al hombre un serio, responsable arrepentimiento, antes de que sea demasiado tarde!.
Estos Genios Solares pueden, en el momento que lo consideren oportuno, reestructurar la esencia de la genética que ha concedido al primate del hombre el Ego-Sum y las prerrogativas astrales otorgadas.
La utilidad del ser humano "inteligente" debería ser, si estuviera realizado y consciente de su real identidad, un válido cooperador del Espíritu Omnicreante, del Supremo Arquitecto de toda cosa creada.
Debería, si estuviera en plena posesión de la verdad, desarrollar la actividad que le corresponde, secundando los deseos de quien lo ha vuelto a Su imagen y semejanza, de quien le ha dictado la ley para hacer progresar y evolucionar, para encaminar todo aquello que le ha sido confiado, hacia una constructiva, pacífica, justa evolución.
¡Pero no es así!. La actividad que el hombre desarrolla no es compatible, sino que está en total contraste con el Espíritu Omnicreante.
La Enzima Piramidal (hombre), continúa estructurando negativamente la linfa anímica del planeta, provocando colapsos cosmo-dinámicos muy peligrosos para su sobrevivencia.
Existe un lazo indisoluble entre los valores dinámicos de los elementos que constituyen las estructuras vitales de vuestro planeta y los dinamismos bio-físico-psíquicos que constituyen vuestras estructuras vitales.
Existe, también un dar y un tener que vosotros, hombres de la Tierra, continuáis a ignorar, procurando un no-dar y un no-tener y, consecuentemente, un desequilibrio de relaciones, una distonia en los derechos y en los deberes entre el Creador y lo Creado.
A su tiempo, os hemos informado sobre esta fundamental realidad, especificando la inderogable necesidad de un comportamiento más consciente en los dinamismos psíquicos y en los actos producidos.
Vuestra obra es determinante para la estabilidad armónica entre los elementos surgidos de la ley macrocósmica y aquellos consecuenciales de las estructuras macrocósmicas.
Confirmamos la gran importancia que reviste tal conocimiento.
La fuerza "Omnicreadora" está, en todo instante, presente y gobernante.
Si estuvierais en el ámbito de Su ley y si operaseis según los principios sancionados en un pacto que no deberíais olvidar posteriormente, hasta el más feroz de los animales os lamería las manos y conviviría con vuestra paz. Los "Zigos" serían vuestros amigos y vuestros más hábiles colaboradores para una ascensión evolutiva rápida y feliz.

Y una extraordinaria posibilidad nos ha sido ofrecida por los Asistentes del Divino en la escucha y puesta en práctica de Sus consejos, en la colaboración con Ellos en el respeto de las Leyes Universales:
"Deben poseer la necesaria humildad para aprender y eliminar todo aquello que limita el desarrollo de sus facultades superiores. Deben volverse disponibles, libres de todo preconcepto humano y seguir nuestros consejos, si desean realmente orbitar como un punto sobre un volumen en una consciencia más vasta, universal. No es posible abrazar los altos conceptos y querer quedar un punto sobre una recta.
Nuestra búsqueda es precisa. Nosotros sondeamos y asistimos a aquellos que creemos predispuestos a servir una gran causa universal".

A medida que se entra en la Luz de la Consciencia, hay una apertura de mente y de serenidad interior: la sonrisa del Espíritu.
Este es el sendero de la autorrealización. Todavía, después cuando se recorre el sendero de la laboriosidad en sintonía, se asume la enorme responsabilidad del saber dar con el alma luminosa y con discernimiento.
Hacer juntamente estas dos cosas, es como vivir en la guarida de los leones en donde solo el ojo divino puede guiar.
El instrumento está en el infierno aún si el espíritu quiere conducir.
El pensar, luego, en el trabajo de los Maestros que guían a los operadores, solo puede nutrir, hacia ellos, el máximo respeto para comprender con devoción

SÍNTESIS DE LAS DIMENSIONES
1a Mineral = Materia + psiquismo elemental.
2a Vegetal = (1)a + dinamismo biopsíquico vegetal con crecimiento y reproducción.
3a Animal = (1)a+(2)a + dinámica psíquica de animismo colectivo, instintivo.
HOMBRE INICIAL = (1)a+(2)a+(3)a+ Inteligencia individual (Ego Sum), o Espíritu.

Síntesis evolutiva del hombre en 4 partes:

[síntesis evolutiva del hombre]

En sentido cósmico, las evoluciones dimensionales se pueden representar:

[evoluciones dimensionales]

La rueda de lo efímero va y viene, medida por el tiempo que es uno y siempre tiene un fin después del inicio y un inicio después del fin, casi sin temor de demostrarse contrario a la propia ley, sino glorificando el dominio del eterno devenir, en la filosofía de la vida.

DIOS ES
- Intima naturaleza de la verdadera esencia del espíritu vitalizante de la creatividad cósmica.
- ESPÍRITU PRIMIGENIO que emana la CHISPA DIVINA de la creación.
La Chispa Divina es la esencia pura de los valores positivos y eternos.
- INTELIGENCIA CREATIVA que compenetra, rige, inspira el todo con los pilares de Equilibrio y Armonía que a través de Justicia, Paz y Amor construyen el eterno devenir según las leyes:
1) LEY DEL FLUJO Y REFLUJO por la cual las Chispas Divinas están forzadas a precipitarse en la materia, gobernada por valores diametralmente opuestos a los del espíritu. Para precipitarse, la Chispa, necesita de un negativo que pueda indentificarse con los valores transitorios, propios de la materia. El (+) de la Chispa se desdobla en: (+) mente creativa divina, y (-) alma condicionada por el arcángel luz.
El resultado es la vida.

2) LEY DE CAUSA Y EFECTO, produce los contrastes que someten a la materia. La causa primigenia produce los efectos, la naturaleza astrofísica produce la naturaleza biofísica. La dimensión real de valores relativos negativos y de valores absolutos positivos, satura al espíritu.
El equilibrio constructivo y el sendero de la armonía conducen a la consciencia universal.
- NATURALEZA CÓSMICA astrofísica que se expresa a través de la creación con la emanación de la Chispa divina: esencia vitalizante que vive en la beatitud de la dimensión en donde se manifiestan los valores positivos eternos del Bien Absoluto.

JESUCRISTO ES
- Instrumento consciente de la Trinidad expresiva del Espíritu Universal.
- Conciencia Universal Crística vestida con la carne de los terrestres.
- Pleno de las sobrehumanas virtudes de Dios, aptas a manifestar la potencia creativa de la leyes cósmicas, el Amor incondicionado que está a la base del devenir sin fin de la creación, la Sapiencia divina, volumétrica, de las calidades conocibles de Dios.
Su función es la manifestación del amor incondicional que la Divina Sapiencia injertó en le alma de la humanidad en un bien determinado momento de su proceso histórico evolutivo-espiritual, para que los hombres, viniendo a conocer que Dios Creador es uno sólo y se manifiesta a través de cada hermano de humano camino, se nutriesen exclusivamente del Pan del Amor a través de la ley del amor, única y justa vía que conduce a Dios, eterna paz del Amor.

HOMBRE ES
- Efecto manifestativo de una causa sobrehumana.
- Entidad fugaz y perecedera en las leyes espacio-tiempo.
- Habitáculo psiquizado del alma.
- Se manifiesta en la Ley del Dualismo.
- Perfeccionada y sensible entidad que inicia el fatigoso camino en el reino de la materia gobernada por la ley de los contrastes: banco de prueba necesario e inevitable que propone a los sentidos y a los sentimientos del hombre todas las motrices contrarias a aquellas que regulan la dimensión del espíritu. El hombre vive en la materia para experimentar todos los valores relativos del negativo, que están en contraste con los positivos del Absoluto.
El hombre es el vehículo. El alma es el motor. El espíritu es el registrador de un ciclo de experiencias sufridas en el reino de la materia. La saturación de las experiencias alcanzadas en la dimensión relativa, lleva a la CONSCIENCIA de la Eternidad sobre el tiempo acabado, para el devenir del eterno motor inmóvil que la contiene; de la Solemne Inmensidad sobre espacios limitados por la majestuosa arquitectura macrocósmica que lo contiene; del Amor Absoluto sobre el amor relativo.
La evolución de los espíritus es una larga escalera, compleja, articulada sobre planos dimensionales que se oponen y se integran alternativamente. Llega el tiempo en que la potencia del Espíritu Creativo se viste de Amor para indicar a los hombres el camino del Gran Retorno.
El Gran Retorno se realiza a través de la materia del tiempo-espacio, en donde deberá manifestarse tantas veces como sean necesarias a la Chispa Divina para saturarse de todas las experiencias de los planos negativos que le darán la consciencia de su eterno existir en el seno de la Infinita Creación.
En virtud de las experiencias de cada reencarnación, la manifestación humana se sensibiliza, cada vez más, y progresivamente se vuelve, cada vez, más etérea.

Los senderos del humano se cubren con las delicadas flores de los Pastos Divinos, que emanan el perfume de la Vida Eterna y el "sentir" de las Almas capta la majestuosa nota armónica de una Felicidad de amor ardiente que no conoce llanto.
La Potencia se viste de Amor y habla de Justicia para indicar el camino de la Paz. El hombre está obligado a rectificar sus senderos para ponerse en las condiciones ideales para actuar a imagen y semejanza de Dios.
Aquel que usa el bisturí para seccionarse a sí mismo, sentirá expandirse, dentro de sí, la Piedad universal. El será liberado de las ensordecedoras pretensiones de su Yo. El Amor de Dios florece sobre este terreno.
					
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