
AMOR
"El Espiritu Creativo se nutre de Amor,
que es el supremo Cosmogónico Dinamismo".
"El Amor es una actividad tal, que cuando
vibra en la verdad, se vuelve la única realidad
deseable por los hijos de Dios".
SOY AQUEL QUE TU PIENSAS Y NO VES
" Escucha, hijo, soy Poimandres, la Inteligencia suprema del Cosmos.
Aquel que conoce Mi Verdad es Mi Sacerdote.
Aquel que Me busca, como es justo buscarMe, Me encuentra y cuando Me ha encontrado, él y Yo nos volvemos una sola cosa. Hijo Mio, tú y Yo somos una sola cosa.
Escucha y escribe, para que quede memoria en Tierra y en Cielo: nada puede nacer de la nada, ninguna cosa puede ser si falta la causa del ser, la Mente que piensa, forma y crea.
Soy Poimandres, la Mente de todo, la Forma de todo, el Creador de todo y todo soy Yo, la unidad que crea la multiplicidad. También soy el Amor que liga la multiplicidad a la unidad. Soy la Justicia que armoniza y regula los valores complementarios que instruyen y equilibran Mis fuerzas cósmicas, Mi eterno devenir.
La Luz es el vehículo de Mi Voluntad, el medio de que Me sirvo para estar siempre presente y activo. Con ella y de ella salen los valores de Mi Ley causal y estructural de la vida y de cuanto hace parte de Mi naturaleza viviente.
Dios es el Monarca que reside y coordina la Luz del Universo, Ministro es el Hombre Dios y posee las prerrogativas de Mi naturaleza".
"¿De qué amor quereis hablar?", reprendía, a menudo, Eugenio cuando se utilizaba esta expresión. Y un buen dia, que había llegado el momento en que, en mi despertar, debía liberarme de las ataduras que me distraían con sentimientos humanos me dijo de sopetón:
"¡El amor no existe!". Me miró fijo a los ojos, tendiéndome la llave para salir de una red muy enredada. Reencontré la paz de la conciencia, reaccioné, inmediatamente, en el alma iluminada por el espíritu, aún si en mi celo por inmergirme en el prójimo, me perdí demasiado y demasiadas veces.
"¡No pierdas tiempo dandote a tí mismo hacia quien no te tiende la mano, si realmente no quiere ser salvado!". Pero empleé mucho más tiempo del necesario para realizarlo, a pesar de haber comprendido bien las revelaciones que siguen: "El amor es una metodología". Y en este punto recuerdo la continuación de las preguntas y respuestas públicas, frecuentes: "El verdadero amor es con la "A" mayúscula". Esto contiene, en síntesis, la complejidad de aquello que debemos entender por trinidad, o vida en si misma, o cohesión de todo átomo de toda cosa.
"¿Yo te pregunto a Ti, Génio Cósmico, qué es, en realidad, aquello que nosotros llamamos Amor?"
" Hijo, el amor contiene el acto más importante y al mismo tiempo divino de la inmortalidad. Sin el amor todo habría cesado ya, desde hace muchísimo tiempo.
En verdad, el amor es la sublimación de la voluntad creativa, el éxtasis inmaculado del devenir continuo.
El amor es la síntesis de la Trinidad, el soplo más cálido, y más fuerte, del celeste arte de Dios Creador.
¡Recuérdate, hijo:este grande, infinito, sentimiento que vosotros llamais amor, es en realidad una pizca de pura Luz, de aquella Grande e inmortal Luz que invade y vivifíca todas las cosas que van y vuelven siempre!"
¡Podrá parecer un contrasentido sentirse acariciar por la expresión del "Sentimiento infinito" y en su lugar pensar poder ser "Actores de Dios"!
¿Pero en nuestra dimensión humana, cómo se puede alcanzar la paz sin el binomio Justicia-Amor?.
"La Justicia se antepone al amor, cuando éste se vuelve débil y pierde su verdadera identidad".
Ser pues "Actores de Dios" no tiene nada que ver con el teatro de intereses, cualesquiera, humanos, sino es laborar en sintonía con las metodologías divinas, rebosantes de aquel programa de Amor infinito dirigido a la redención de la humanidad. "¡ Yo te amo por ti misma, alma mía!".
¡Y, así, el amor humano no existe porque no es verdad!.
He preguntado a Cristo, el Señor contestó:
"Gran cosa es el amor, un bien por encima de todo bien; el único que vuelve ligero todo aquello que es gravoso y hace que se lleve con igual ánimo todo aquello que es más desigual.
Sostiene su peso sin sentir peso, y hace dulce y apetitosa toda cosa amarga.
El amor de Jesús es noble, empuja a realizar grandes empresas e incita a desear una perfección, cada vez mayor.
El amor tiende a estar en lo alto, no quiere ser entretenido por las cosas vulgares de la tierra. El amor quiere ser libre, no vinculado a ninguna afección mundana, para que su ojo interior no tenga impedimentos, ni que las comodidades temporales lo enreden, o sucumba a causa de los sufrimientos.
Nada hay más dulce que el amor, nada más fuerte, nada más sublime, nada más extenso, nada más alegre, nada más pleno, nada más bueno en el cielo y la tierra, porque el amor ha nacido de Dios, no puede encontrar descanso en las cosas creadas, sino solamente en Dios.
El amor es diligente, sincero, piadoso, alégre, delicioso, fuerte, paciente, fiel, prudente, tolerante, viril: quien ama no se busca jamás a sí mismo.
Cuando uno se busca a sí mismo, renuncia al amor, el amor es cauto, humilde y derecho, no débil y ligero, no dirigido a las vanidades; es sobrio, casto, firme, quieto y controlado en todos sus sentidos.
El amor es sumiso y obediente a los superiores deseos, es vil y despreciable a los propios ojos, devoto a Dios y agradecido; está siempre pleno de esperanza y de fe en Dios, aún cuando no Lo siente, porque sin dolor no se vive en el amor.
Existe un alimento inmaterial, invisible, e impalpable que es alimento de tu espíritu.
Este gran bien es el Amor y su morada es la Luz.
La luz está dentro de ti si la descubres y la liberas de los tormentos materiales, si quitas los densos velos que la ocultan y la vuelven incapaz de irradiar, en tu corazón, el esplendor del Amor que posee.
En esta yace, suavísimamente, la sublime caricia del Creador, en ella está la totalidad de Su Divina Magnificencia.
Si esta Luz la haces brillar en tí, entonces ten la certeza de poseer a Dios y de gozar de Sus excelsas y celestes virtudes. La alegría de amar será la corona de tu vida eterna".
Excitando el amor, se fuerza a la psique a la completa rehabilitación vibratoria o restablecimiento de la dinámica biofísica del cuerpo.
Así se expresa Wodok:
"Recordad bien, el amor no debe ser poseído. Es el amor que debe poseer.
Cuando ejercéis coerción sobre el amor, lo matáis.
El valor del amor es grande si es nutrido por el Espíritu, alimentado por Su delicada y sensible pasión. Sin estas indispensables predisposiciones, sólo se obtiene el amor efímero y transitorio de la materia y de sus orgasmos: la luz que corrobora la real felicidad está ausente y la desilusión desconsoladora.
Es, pues, necesario que el amante del amor sea el Espíritu, porque es verdad que en Su universal libertad se ofrece, no para ser poseído, sino para poseer y realizarse a través de la ley que en Su eterna inmutabilidad Lo vuelve libre y Lo transfigura en mil maneras y en mil modos.
La patria del verdadero amor es el cosmos. El verdadero amor no obedece a vuestras leyes, sino a las leyes del gran y eterno amor creativo.
Debéis aprender a amar dando al amor el único medio para que éste pueda sobrevivir: ¡La libertad! En Su Ley".
ESCUCHAD, HIJOS DE MI CREACIÓN
" Escuchad e imprimid en vuestros corazones la "Palabra" de Aquel que es Padre Misericordioso y Amoroso, pero que es, sobre todo, Justo e Inflexible.
Mis Hijos, a vosotros más cercanos, han visitado vuestras moradas y han llamado a la puerta de vuestros corazones para haceros penetrar Mi Divina Luz y para haceros sentir, aunque por un sólo momento, quienes verdaderamente sois, y a que meta estáis destinados.
Muchos han percibido, en el silencio de sus memorias, la solemnidad de aquel momento y han agrandado las cuerdas de la propia conciencia hasta volverla unísona al concierto universal que se viste de Verdad, Armonía, Equilibrio y Belleza.
Muchísimos otros aturdidos y oprimidos por su egoística sed de cosas efímeras y falaces, han querido cerrar la puerta, del propio entendimiento, al Pan de los Cielos y han acrecentado la solitud y la dureza en sus corazones.
Hace un tiempo os dije que retornaría en las tinieblas de los últimos días para llevaros Mi Divina Luz de Salvación y de Justicia para que se cumplieran todos los designios que Mi Creativa Mente propuso para sostén y tutela del Mío y vuestro devenir eterno.
Ahora, el tiempo que Yo sólo conocía llama impetuosamente, en la realidad de cada día vuestro y Mi Santísimo Juicio revuelve y purifica toda cosa que muriendo en el ocaso de un momento renace en la aurora de Mi Eternidad.
Yo que soy el Primero y el Último, la fuerza regeneradora y edificadora de todo cuanto en Mí vive y se perpetúa, esto he decretado para que vosotros, hijos Míos, podáis ser salvados en el espíritu y a Mí semejantes por grandeza, amor y bien".

El indisoluble trípode sobre el que se apoya, solemnemente, la felicidad existencial es:
"JUSTICIA, PAZ, AMOR".
Si una de estas divinas virtudes falta, las otras dos potencias sufren, inevitablemente, efectos contrarios desarrollando valores opuestos.
La justicia quiere ser el pilar central y la paz y el amor quieren ser el complemento del árbol de la vida.
Sobre este trípode se desarrollan las supercivilizaciones y con estas virtudes se instruyen y se construyen los valores morales, sociales y científicos sobre nuestros planetas.
Es necesario cuidar atentamente y con diligencia la continua estabilidad de estas tres potencias, si se quiere alcanzar la ambicionada meta de la felicidad colectiva, la verdadera fraternidad universal, la real libertad.
Sobre vuestro planeta, estas tres potencias continúan siendo condicionadas por efectos extremadamente contrarios, opuestos a la verdadera, real ley que bien conocéis, pero que no practicáis.
Mientras falte la armónica función del trípode divino no tendréis ni justicia, ni paz, ni amor.
Examinemos los paralelismos recíprocos de las fases Descendente-Ascendente en la relación Justicia-Amor
Amor primario en las Vibraciones elementales
EL PADRE OS DICE ESTO:
"En Mi estuvo toda la beatitud de Mis criaturas, en Mi aún está toda la beatitud de toda criatura del mundo terreno y de los universos estelares.
¿Cómo acontece pues que todavía tantos y tantos hijos Míos no reencuentran el punto focal de su Todo?.
Acontece porque así ha acaecido al principio del alejamiento de Mi, cuando ellos desviaron su mirada y su voluntad de Mi Luz directa, y perdieron inmediatamente el punto central de la eterna visión de toda cosa.
Inmediatamente buscaron otras visiones, otras actividades diferentes de aquella, única, que Yo y el Padre pedimos y que se llama Amor.
Este extravío del centro, continúa aún para muchos elegidos, y Me es fatigoso volver a llamar y hacer comprender que soy Yo, Yo sólo, el punto que da Luz al Todo.
No os obstinéis, hermanos míos, en ser sordos y ciegos.
Reconoceros todos en este infinito y Santísimo Amor y en verdad os digo: seréis libres para siempre del dolor de la muerte".
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