
ALMA
"Se sensible y haz que tu alma vibre, para que
puedas contemplar, con radiante inteligencia,
al Arca suprema, la gran revelación".
"El Alma debe resurgir de la muerte y el espíritu
debe indentificarse en Dios".
"Nuestro cuerpo físico es, verdaderamente, una perfecta imagen de las estructuras físicas y energéticas del Edificio Universal, mientras nuestra conciencia es, en verdad, la Inteligencia Divina que habita y vivifica tal edificio.
El alma es un relicario de naturaleza hiperfísica-energética, el verdadero cuerpo exterior del Espíritu Divino y Eterno.
El cuerpo exterior-físico es la síntesis evolutiva de las conciencias inferiores.
El Alma es la síntesis evolutiva de la conciencia humana.
El Espíritu es Dios, la Conciencia Solar, el Edificador de las voluntades del Gran Padre Creativo que reside en el Centro de todo Universo.
El Alma es la resultante evolutiva de la dinámica psíquica del mineral, del vegetal y del animal".

Yo os digo a vosotros:
Nosotros somos una misma cosa en el tiempo de los siglos y también de los milenios. Y esto que yo digo y diré, llega del profundo Conocimiento-Uno.
Ahora sabed: en el gran manto celeste corren ondas y también vibraciones y tales cosas quieren ser pensamientos y sentimientos que tienen mejor vida y mejor conocimiento de los que todos nosotros tenemos.
Por tal razón yo digo: el alma ve, el alma siente, el alma sabe más de lo que nosotros sabemos y pensamos. Ella sabe lo que era, lo que es y lo que será, y más sabe el alma porque ella está en nosotros y fuera de nosotros con ondas y vibraciones del Gran Manto Celeste, con obras del pasado, del presente, del futuro. Muchas cosas de la Gran Sabiduría Antigua se han vuelto, en tales tiempos cosas adormecidas, pero acontecerá que tales conocimientos se despertarán en el triunfo del Conocimiento-Uno. Y acontecerá que el alma vibrará con ardor de fuego y se encaminará más allá de la verdad del tiempo y del espacio, para unirse en una misma cosa. Entonces yo digo, acontecerá la iluminación completa en la Divina Luz del Gran Espíritu.

Tales cosas acontecerán y yo digo que el tiempo está próximo, puesto que yo se lo que todavía os digo: el fuego soplará su potencia en todos vosotros, para que podáis volver a sentiros hermanos y hermanas, hijos e hijas del Gran Espíritu.

Ahora os relato una ántica enseñanza sobre los Cuatro Ángulos y sobre los Cuatro Caminos que están en este mundo y también os relato el sendero de las Tres Luces que están fuera del mundo.
Sabed que el tiempo del hombre y también del mundo está ligado a la gran ley del camino universal, y tal ley opera desde tiempos remotísimos, todavía antes que la aureola del hombre recibiese el soplo divino y tomase forma en este mundo.
Tal ley está representada en la Puerta de Oro de los Siete Maestros de la dulcísima mirada, del gran Jardín del Eterno Reino del Espíritu de Dios.
La imagen revela la ley de los Cuatro Ángulos y también de los Cuatro Caminos que opera en los mundos en donde el tiempo vigila y donde las cosas creadas mutan vida, pensamientos y también nuevo camino dan al alma.
Diferente es el sendero de las Tres Luces y también es diferente la ley que tal sendero gobierna, puesto que sólo el Espíritu mueve por este mejores obras y pensamientos en diversos mundos.
Esta es la gran vía en donde el hombre se encamina a los siete conocimientos.
Y sean tales conocimientos a hacer vacilar la muerte que alza el velo que cubre la aurora de vuestras almas.
Estad, pues, despiertos y también avisados para que la gran aureola de este mundo no se vuelva más tenebrosa y que toda alma no se vuelva pesada como el plomo u hostil como la ceguera.
La Gran Aureola del Planeta es el resultado de las aureolas de las cosas nuevas en continuo camino: es Esta la Inmensa Alma-Una, la luz en las tinieblas, la voz en el silencio, el amor en el odio, la alegría en el dolor, la vida en la muerte.
Nosotros éramos, somos y seremos una misma cosa que se mueve en el tiempo en diferentes obras y por diferentes caminos.
Quien vive en el cuerpo, en la urna de la materia, opera en el árbol. El árbol opera para todos, todos operan para el árbol. El alma y el cuerpo son una misma cosa, el uno para el otro.
Nosotros operamos, existimos y transformamos porque otros operan, existen, transforman.
Todo está ligado como interminable cadena y nadie, jamás, conseguirá escapar a la voluntad que discurre en el tiempo.
La Tierra vive en una dimensión material temporal, así como vive el hombre que alberga pero que, todavía hoy, no conoce su verdadero amor, su verdadero servicio de fecundar, por medio de la luz creadora del Padre Sol, y de parir miles y miles de formas, miles y miles de sustancias, para felicidad del Ser Macrocósmico.
¿Qué relación existe entre hombre, alma y espíritu Solar?
Conocerla significa poseer la veraz larga mirada del espíritu, iluminada por el universal amor cósmico.

ALMA: Circuito destinado a manifestar los valores de la "Energía Sustancial".
Estanque destinado a contener los valores que el hombre adquiere de las experiencias de la vida.
Conciencia: instrumento de medida de vibraciones que se afinan, poco a poco, en el Alma.
Puente entre valores negativos- y absolutos +.
La Conciencia se desarrolla, cada vez más, en virtud de las leyes fundamentales de la creación: de Renacimiento y de Causa-Efecto.
Violando las leyes se sufren los efectos.
El hombre es un vehículo material del espíritu y transformador evolutivo de la conciencia.

"La escuela del Espíritu"
Plano físico sensorial.
Plano astral emocional.
Plano espiritual contemplativo.
La existencia sobre el plano emocional-astral-espiritual puede ser feliz o infeliz, en relación a las experimentaciones hechas sobre el plano sensorial. Aquel que ha odiado, sobre el plano astral sufrirá las emociones del odio, hasta el momento en que el espíritu tenga la posibilidad de reencarnarse sobre el plano sensorial, con la precisa elección de vivir y experimentar una intensa misión de amor.
Reencarnándose, el espíritu, abandona el viejo astral que se vuelve una existencia paralela que, a menudo visita, pero que no lo condiciona en el nuevo proceso experimentativo-evolutivo. Cuando os despertáis el espíritu vuelve a entrar en su templo material-sensitivo. Cuando dormís el espíritu es libre en su verdadera patria, en el Templo del Gran Espíritu, inmaterial, emocional, contemplativo, en donde no existe ni tiempo ni espacio. La vida material sensitiva instruye la vida inmaterial emotiva. Es una escuela, un método de enseñanza que empuja todas las cosas creadas a evolucionar y a informar al Gran Cosmos.
Es una genética cosmológica siempre tendiente a realizar el equilibrio del dualismo relativo-absoluto, materia-espíritu. Las exigencias de las cosas pequeñas no son diferentes de las exigencias de las cosas grandes. Lo Micro y el Macro se compenetran alternativamente para realizar el devenir continuo del Eterno Ser que os contiene. Las enseñanzas, la verdad, no son filosofías abstractas, así como el hombre relativo quisiera reducirlas. Tienen una lógica que se debe interpretar.
Poimandres explica (a través de Adoniesis-Hombre Dios)
Os ha sido dicho:
El hombre es la resultante de tres valores dimensionales, diferentes unos de otros, sin embargo operando juntos.
1) El Espíritu (Inteligencia) - el hombre real, eterno, inmutable.
2) Pneuma o Alma (dinamismo vital mutable), Astral.
3) Cuerpo material (instrumento mutable coordinado por el dinamismo vital o psique, vinculado a la dimensión espacio tiempo).

1) El Espíritu (Inteligencia individual) brota de la Inteligencia o Espíritu Creativo del Cosmos. Este es inmortal e inmutable. Coordina, instruye, determina y produce el proceso operativo del Astral, Pneuma o Alma con el que está siempre en contacto e inseparable durante el ciclo experimentativo y operativo en las dimensiones espacio-tiempo
2) Pneuma o Alma (dinamismo astral vital) brota de la Luz creada por el Espíritu Creativo del cosmos y del macroser.
Esta es mutable e inmortal. Coordina e instruye las estructuras de los edificios físico-materiales y determina la vitalidad (Animismo) y los servicios necesarios a la inteligencia (espíritu), para el desarrollo de la actividad indispensable para el devenir continuo del cosmos, o macro-ser, y a su cosmoeconomía o evolución del macro-ser.
3) Cuerpo Material (instrumento mutable), nacido de la luz astral a la que está estrechamente ligado y de la que depende su dinamismo y su vitalidad. Este muta sólo cuando la luz astral se separa definitivamente por alcanzar la experimentación del espíritu.
Esta es, en síntesis, la obra y la colaboración de los tres aspectos mutables e inmutables, pero, sin embargo, siempre eternos, de lo manifestado y de lo creado.
La imagen del hombre, en estos tres aspectos, es semejante al ser macro-cósmico, compuesto por los valores operantes de las siete dimensiones y estructurado por 150 billones de universos. Seres macrocósmicos hay muchos. ¡Os ha sido dicho!.
Vosotros, hijos de la Tierra, sois enzimas de una célula macro-cósmica suya.
Todo es mutable y eterno. El Espíritu es eterno e inmutable.
"El alma es la resultante evolutiva de la dinámica psíquica de los tres reinos inferiores:
mineral, vegetal, animal, es decir de los elementos y reinos planetarios.
Las almas planetarias vienen transformadas a través del hombre, cuya alma es la síntesis evolutiva de la propia conciencia, la genética que edifica en el cuerpo humano la actividad intelectiva, empujando nueva vida de los Cuatro caminos a los Tres caminos, resurgiendo a través de la muerte.
La Gran Aureola del Planeta es el resultado de las aureolas humanas. La Energía Cósmica es el Alma Eterna de lo Creado.
La Revelación, raíz de las religiones, es la armonía del alma humana en continua obra con el íntimo pensamiento de lo Creado. En el umbral de la Gnosis, el alma es sobria, buena, despertada de su delirio, con los ojos fijados en Dios.
En la Boca del Alma está el "Sentir".
El Maestro del Espíritu, con la Luz de cordura y de sabiduría, hace vibrar el alma, que tiene los mismos dones del Espíritu.
Sería necesario abrir las puertas de las almas para establecer la unidad de la vida en todos los seres. Para esto es necesario poseer, con ánimo puro, amor por lo creado. Despertarse, educarse en la Intuición que es la facultad más profunda del Espíritu, la más alta evolución de la Conciencia Planetaria.
En verdad, yo digo, que cuatro son los sentidos que la materia da al hombre mientras uno es el sentido del Espíritu y por tal sentido este razona.
En verdad yo digo que, todavía, otros dos sentidos son del Espíritu, el sexto y el séptimo son del Espíritu.
El sexto, que el hombre acostumbra interpretar como fenómeno psíquico, es el Padre Divino de los ojos, y este ve las cosas que están en el más allá cuando por él se usan particulares miradas. Éste ve lo desconocido en el tiempo de los tiempos y vuelve a ser partícipe de las cosas remotas y futuras.
El séptimo, aún cuando más allá del sexto, limita con el Espíritu purísimo y el sexto sentido. Éste es desconocido a la masa, y su obra se manifiesta en aquellos que son patrones absolutos del sexto sentido.
Y, todavía, yo digo: Entonces no sea el tiempo, sino el sentido que dé al hombre parte de los grandes conocimientos Universales.

4+3 = 7: 4 sentidos comunes materiales + 5° sentido, razón-material-espiritual.
El sexto sentido no es otra cosa que razón solamente espiritual, mientras que el séptimo no es otra cosa que razón Divina".

"Sed simples y puros de corazón para ser gratos a las fuerzas invisibles que os empujan hacia un destino mejor".
Desde la evolución anímica humana, la conclusión de las experiencias vividas se transfiere como memoria, en la personalidad astral que quedará eternamente una vida paralela pasada.
Naturalmente toda experiencia vivida, queda en la memoria de los elementos, en el ciclo creativo del retorno. En este flujo aumenta la evolución anímica, ligada con la Luz Creativa y con el Espíritu Creativo, por consiguiente colaboración entre fases experimentales y memoria cósmica.
"La ciencia terrestre está cometiendo delitos anímicos espirituales.
Mutilar un cuerpo antes del tercer día del acontecido redimensionamiento, quiere decir haber desligado coercitivamente las ligaduras psico-físicas que todavía subsisten sobre planos dimensionales, hasta hoy ignorados por la ciencia terrestre.
Quitar un órgano vital antes del tercer día, comporta un irreparable daño al muerto. Éste es privado de la indispensable necesidad de poder concebir la experiencia y transferirla sobre el plano anímico-espiritual, en donde residen todas las otras experiencias vividas.
Pero la ciencia de este planeta, que ignora esta inmutable ley, - mejor confirmada por el genio universal Cristo-Jesús - se deja tomar por la ilusoria convicción de que tal arte no provoque algún daño y que el practicarla produzca beneficio.
¡Yo afirmo que tal arte comporta una gravedad irreparable y permite el más terrible de los delitos que el hombre haya, jamás, cometido!.
El camino emprendido por la ciencia médica terrestre, para vencer las anomalías del músculo cardíaco y de los otros órganos vitales, tarados por actos negativos, es errada y está cargada de desagradables retorsiones.
Hasta que no evitéis minar la armonía de los elementos que instruyen las estructuras energéticas de la fuerza vital, no podréis, ni podemos nosotros, resolver la lastimosa cuestión de vuestras calamidades físicas y psíquicas.
Muchos terrestres se preguntan el por qué no intervenimos drásticamente para mutar radicalmente estas situaciones negativas, que afligen vuestra naturaleza humana.
Yo contesto que es vuestra obstinación lo que impide hacerlo, en cuanto no queréis crear las condiciones por nosotros requeridas.
Vuestra ciencia cree resolverlo todo manipulando la materia, descuidando los valores positivos eternos que están presentes e invisibles en la materia misma, que gobiernan la armonía estructural de todos sus componentes manifestativos sobre planos dimensionales físicos y sobre aquellos superiores anímico-espirituales.
Uno de estos valores positivos eternos es la ley del "rechazo" o mejor de la incompatibilidad del carácter innato en las estructuras energéticas de un órgano respecto al otro.
Es una ley que actúa y determina, aún si vuestra ciencia intuye, y a menudo quisiera, prácticamente, mutar la determinación que, aunque temporalmente impedida, queda latente y lista a reaccionar a la mínima descompensación traumática de la actividad psíquica.
Yo confirmo que los transplantes son delitos terribles y las consecuencias gravísimas.
Os he dicho cuanto tenía que deciros".
(ADONIESIS)
Hace tiempo, un "Genio Cósmico" comunicó a través de un mensajero suyo, viviente sobre la Tierra, su sabio juicio sobre el transplante de órganos.
Yo, Hoara, científico extraterrestre en biología y genética, haciendo parte de la astronave Cristal-Bell en misión sobre vuestro planeta, añado: no antes de los tres días la entidad deja el cuerpo después de la muerte.
Quitar el órgano antes que haya transcurrido tal tiempo, quiere decir "¡Asesinato!".
El encefalograma, aún siendo plano, para usar un término vuestro, puede no significar la muerte. Ha habido y habrá casos de muerte aparente con la insospechable reactivación de las funciones cerebrales con el retorno total de la vida y de la consciencia. Cierto es que el ser físico se puede considerar muerto después del tercer día y no antes.
También es verdad que inmediatamente después del trauma, y por ello el agazapamiento de las funciones cerebrales, queda intacta la sensibilidad estando todavía presente la entidad astral (espiritual) con todos los atributos concedidos a su dimensión.
El ser, inmediatamente después del tránsito, conserva plenamente una capacidad contemplativa excepcional y capaz de ver, de oír, aún si no se sirve del medio demostrativo físico. El tiempo para dejar el habitáculo inutilizable es de tres días. ¡Quitar uno o más órganos antes de este tiempo significa matar una segunda vez!.
(HOARA)
Sabed que la energía vital reside en la sangre y que las células de vuestro cuerpo son mantenidas en vibración y, por consiguiente, en vida por la carga de energía que efectivamente la sangre distribuye a través de los innumerables conductos o venas capilares, como vosotros las llamáis.
No olvidéis que vuestro cuerpo es un universo en miniatura y que sus funciones reproducen las Grandes Leyes que actúan en el desarrollo del Universo. La fuerza que os da la vida es la misma que da vida al Universo.
"No se debe minar al armónico operar de los elementos básicos que están en el Alfa de nuestra vida y son partes instrumentales de la armonía creativa.
El alma es la suma de las experiencias que proponen una lenta evolución de la vida a través de una ley innata en el orden evolutivo del ser exterior del hombre, imagen viviente y operante de Dios.
El mal suprime los nobles sentimientos del alma en ascensión evolutiva. De esto el alma debe corregirse.
El prevalecer de los estados emocionales sensitivos, personales, ambientales, causados por otras voluntades desviadas, de amodorramiento, no ofrece a las dimensiones superiores anímicas el desarrollarse y el vivir las propias características en un despertar psíquico".
Para aquellos que nacen o se vuelven privados de mente, su alma se vuelve instrumento de justicia.

Caeréis dentro de una gran trampa de fuego si no encontráis el modo de frenar este gran deseo de deformar el alma de los cuerpos puros.
LA MUERTE, O BIEN, EL RETORNO A LA MATERIA
La vida física es la muerte temporal de la entidad astral, la pérdida del conocimiento cósmico, un condicionamiento superable a través de una serie de experiencias capaces de realizar, en la muerte, los valores eternos de la verdad en su doble aspecto del devenir continuo.
Normalmente la muerte, por misión o programada, está acompañada por la viva sensación de aquello que está realmente en el tiempo y en el espacio, fuera del tiempo y del espacio.
Conserva los valores de aquello que ha sido y de aquello que es, consciente de estar en el mundo y no ser del mundo.
No es así para la muerte Kármica o purgativa. La oscuridad es densa y privada de consolación, exenta de luz interior. La gracia está siempre viva y se puede atraer por medio de un acto de sincero y santo arrepentimiento idóneo para recibirla.
"Deja que los muertos entierren a sus muertos". Una verdad que pocos comprenden.
PROFECIA SOBRE LA SEGUNDA MUERTE
Todo vendrá purificado y todo resurgirá a nueva vida. El mal será vencido y sus partidarios encerrados y ligados en un grumo de primitiva materia, en un denso mundo, donde recomenzarán las experiencias debidas para aspirar a alcanzar el punto ascensional, el despertar de la segunda muerte.
Así está escrito para el árbol de la vida de este planeta.
Es ley. Toda cosa debe ascender en las alas del dolor y de la prueba del conocimiento. Es ley, hijo, ley de evolución. Los mundos materiales-sensibles existen por esto, para edificar la conciencia y el despertar del espíritu, deseoso de vivir las experiencias del bien y del mal, del odio y del amor, de las tinieblas y de la luz, de la muerte y de la vida. A través de este sendero, el espíritu produce la fuerza consciente de una laboriosa obra, para que toda cosa creada retorne consciente a la Idea Creativa, al origen, al pensante-manifestante.
Cuando el espíritu se complace en dormir voluntariamente en los meandros tortuosos del mal, la materia lo encadena, y el dragón de los vicios lo tortura.
El camino de la ascensión es doloroso, pero si es verdad que la ascensión es sufrimiento, esto no es imputable al Creador, si no al mal uso de la sabiduría humana, al vicio de la desobediencia a las leyes que gobiernan el normal devenir de lo creado. Cuando el hombre prefiere la eleccion del odio, viene a faltarle el amor y entonces el sufrimiento se vuelve inevitable hasta que haya concebido el complementario positivo.
La Luz Crística ha llevado al mundo la Verdad para una ascensión feliz, a los hombres les ha sido dada la ley del real conocimiento.
Si el hombre prefiere el mal, es inevitable que la justicia se anteponga al amor para que sea reprendido y dolorosamente despertado al Bien.
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