
CAPITULO IX UNA ESTIRPE SOLAR, MANIPULACION GENETICA
Todo se repite cíclicamente. La vida es una rueda de 12 radios que gira en un movimiento continuo, provocando la mutación de las especies, los planetas y la manifestación de la vida.
Todos, como parte del Universo, como parte del Cosmos, estamos sujetos a la ley del "renacer", a la "ley de causa y efecto".
Como hace milenios, cuando Barath se desplazó en dirección a Egipto y fue llamado el «Tres Veces Grande» - «Hermes Trismegisto» - hoy, Eugenio Siragusa, enseña la "reencarnación".
Hermes Trismegisto, entre los libros sagrados que dejó escritos y se han salvado, redactó un catecismo "hermético" en el que explicaba a su hijo Tat, símbolo de la Humanidad, los secretos de la Vida y el Cosmos.
Hoy, aquella sabiduría vuelve a ver la luz en múltiples manifestaciones. Por ello, la respuesta a la pregunta que Tat hizo a Hermes Trismegistro sobre la reencarnación, hace 12.000 años, sigue siendo válida, porque hoy, como entonces, la respuesta es la misma:
«El "hombre" se halla dentro de un cuerpo porque a lo largo de su existencia allega experiencias sensibles que sólo se pueden conseguir a través de un organismo físico humano.
Tan pronto como se halla libre de tales deseos, la reencarnación cesa.»

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