
17. La amenaza de los apagones mundiales
A mediados de los 60, se iba a producir otro hecho de enorme importancia mundial. Fue el apagón de Nueva York, que tuvo lugar en noviembre de 1965.
La serie de apagones de ese año se inició el 23 de septiembre de 1965, en Cuernavaca (México). El comandante general de la zona y el alcalde de la ciudad observaron al mismo tiempo esa noche y a baja altura, un "disco brillante" en el momento en que se produjo el fallo eléctrico. La electricidad volvió cuando el Ovni desapareció de la ciudad.
El 9 de noviembre de 1965 y en plena tarde, se produjo un nuevo apagón, el mayor que hasta entonces se había conocido en la historia de la electricidad. Fue el apagón de Nueva York, que duró unas 24 horas. El apagón afectó, además, a una amplia zona comprendida entre Canadá y Pensylvania.
En el momento de la avería, un piloto instructor y su alumno de vuelo se disponían a aterrizar, cuando vieron sobre el punto donde se cruzan las dos líneas de fuerza de la central térmica de Nueva York que van a la planta generadora de Niágara Falls, un enorme círculo de fuego o bola roja que brillaba intensamente. Otras cinco personas y numerosos testigos neoyorquinos hicieron constar la presencia de extraños objetos sobre el cielo de la ciudad. La revista "Time" publicaría, después del apagón, un impresionante contraluz de la ciudad al comienzo de la avería, en el que aparecía un "objeto plateado" cuya presencia no tuvo ninguna explicación, del mismo modo que no tuvo explicación posible la avería, una vez que se llevó a cabo la investigación oficial...
Doce años después, al mediodía del 6 de julio del 77, tuvo lugar un apagón generalizado en España que afectó a casi todo el país. Las principales ciudades afectadas, fueron: Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Bilbao, San Sabastián, Cádiz, Vigo...
El día 14 del mismo mes de julio de 1977, en Nueva York volvía a producirse un nuevo apagón, a pesar de que la red y los sistemas de seguridad como consecuencia del apagón del 65, habían sido renovados y duplicados para impedir que se repitiese la avería. Curiosamente, en Nueva York permaneció encendida la antorcha de la Estatua de la Libertad, también sin explicación técnica y racional, mientras todos los alrededores estaban en la más completa oscuridad. Durante toda la noche, las emisoras informaron una y otra vez del hecho.
El día 16 se producía un apagón total en la ciudad italiana de San Remo y hubo otros apagones generalizados en ciudades de Europa.
El Centro Studi Fratellanza Cósmica, hizo público un comunicado en el que se atribuía el apagón de Nueva York a una demostración programada y llevada a cabo por dos naves colocadas estratégicamente en dos puntos claves del suministro eléctrico. La prueba formaba parte de los avisos que los extraterrestres están dando a la humanidad para el caso eventual de un oscurecimiento global del planeta.
Un día antes de que se produjese el apagón de Nueva York, en 1965, el día 8 de noviembre, el Centro Studi Fratellanza Cósmica. distribuyó un comunicado, en cierta forma profético:
«El aviso de la necesidad de proveerse de víveres, velas y combustible o leña para un período mínimo de tres días, permanece siempre como válido en previsión de una posible intempestiva aplicación del plano operativo: «Oscurecimiento global del planeta Tierra.»
Puesto que gravita persistentemente la amenza de una guerra nuclear entre las potencias atómicamente beligerantes, nuestra aviación permanece siempre alerta y pronta para una inmediata intervención, a fin de neutralizar súbitamente y pacíficamente, cualquier intento de abierto conflicto mundial.
Los medios a nuestra disposición están siempre preparados y en continua actividad: Desde hace tiempo tenemos bajo asiduo control los variados depósitos de material ofensivo atómico diseminado en los territorios que no lo poseen.
Millares de nuestras cosmonaves vigilan continuamente y metodológicamente todas las rutas y todos los aviones estratégicos dedicados al transporte de ingenios nucleares preparados para su empleo inmediato.
Los vuelos diurnos y nocturnos de estos aviones, que forman parte del Plan Especial «Intervención Inmediata», están activamente vigilados y puestos bajo continuo control de nuestras cosmonaves, particularmente preparadas para obtener, en el caso de que se recibiesen órdenes de impedir un ataque, una rapidísima anulación del potencial ofensivo atómico por ellos transportado.
En las zonas donde se han constituido especiales comandos estratégicos para su empleo inmediato con misiles intercontinentales de cabeza atómica y alto potenciál destructivo, nuestras patrullas se alternan en la zona sobrevolando a la vista de los ingenios.
Su presencia, por especiales preparaciones que nuestra ciencia se puede permitir, no puede ser advertida por ningún instrumento científico terrestre, por lo cual operan sin ser molestados y próximos a las rampas de lanzamiento con las precisas órdenes de volverlos inocuos, en el caso de que fuese necesario.
Algunas de nuestras grandísimas naves espaciales están constantemente en los estratos de la atmósfera terrestre y otras en los "angares" subterráneos que poseemos en el "subsuelo de la Luna". Estas naves están en continua alarma y dispuestas a efectuar, siempre en caso de un abierto conflicto entre las potencias nucleares, la absorción total o parcial de toda forma de "energía producida sobre la Tierra" con el fin de "inmovilizar" de modo inesperado todos los medios de comunicación.
Otras naves tienen el cometido de absorber o converger "los rayos energéticos de los corpusculos solares" de forma que provoquen el pleno oscurecimiento operativo «Oscurecimiento global del Planeta» por un período de tiempo ya establecido.
En verdad, ninguno debería sentirse cogido por sorpresa, porque es verdad que el Apocalipsis os advierte continuamente, desde hace 2.000 años, de cuanto hoy y ahora podría verifícarse.»
Este mensaje enviado por el Centro Studi Fratellanza Cósmica, tuvo como complemento otro posterior a los apagones y directamente alusivo a ellos. Con ocasión de la publicación y distribución del primer comunicado, el Centro Studi Fratellanza Cósmica, tuvo conocimiento de diversos programas de distribución de víveres y combustible en Alemania, la URSS, Inglaterra y diversas ciudades de Europa por un período de tres días. Por supuesto, este ejercicio fue llevado a cabo por las autoridades como parte de unas maniobras rutinarias...
Posteriormente, una vez ocurridos los apagones parciales, el Centro Studi Fratellanza Cósmica, por medio de su operador Eugenio Siragusa, volvió a insistir en su significado con este texto:
«La aviación magnética no permitirá una guerra atómica porque conoce mejor que vosotros los apocalípticos efectos que tendría en la ya precaria estabilidad de nuestro planeta, pudiendo afectar incluso al Sistema Solar. Por ello controlan y vigilan, desde hace tiempo, todos los desarrollos e investigaciones político-militares y en especial el empeño de los científicos de las potencias de América y de la URSS en el desarrollo de las armas atómicas, y actúan entorpeciendo todas aquellas investigaciones que no tienen un carácter netamente de conquista pacífica del espacio.»
«La aviación magnética está permanentemente sobre los objetivos y controla todos los puntos estratégicos del Globo, pronta para intervenir cuando cualquier aparato transporte una bomba atómica con destino a un punto concreto.»
«Las "naves cigarro" operan en el mar y se mueven, a una velocidad incalculable para los humanos en unos segundos. En el año 1951, dos naves cigarro fueron vistas en la Bahía de Inchó y al salir del mar elevaron una columna de agua de cerca de 30 metros de altura.»
«Los apagones de Londres, Milán, Nueva York y Los Angeles, no fueron casuales. Fueron causados por naves en ejercicio, desviando la energía eléctrica por medio de sus sistemas magnéticos.»
Estos mensajes tan claros dentro del contexto del «Programa Saras» que venimos analizando, tienen un complemento lógico. Acontecimientos ajenos al Centro Studi Fratellanza Cósmica que confirman el contenido de todas sus comunicaciones.
Según un informe secreto de la USAF, hecho público por el mayor Donald E. Keyhoe, la estadística de avistamientos en las tres décadas, señalizaba las instalaciones atómicas, bases aéreas de las Fuerzas Armadas, bases navales, campos de pruebas de cohetes y fábricas de aviación como los lugares preferidos, y donde los avistamientos fueron más importantes, más numerosos y obsesivos para las autoridades. De todos estos puntos, sobresalían, en primer lugar, las instalaciones atómicas de Los Alamos, Oak Ridge y Tanford...
En uno de los viajes de Eugenio Siragusa a Madrid, fue invitado a visitar una zona de monte próxima a la estación de seguimiento de Fresnedillas. La zona era una vaguada discreta, una franja de monte entre dos fincas sin apenas vegetación y de hierba baja y deshidratada. Después de aquella visita «in situ», Eugenio Siragusa, manifestó: «Es una zona propicia para avistamientos. Fresnedillas, en realidad, es un arsenal de material atómico. Las naves están permanentemente vigilando éste como otros objetivos atómicos.»
En junio de 1967, la crisis internacional desembocó en la guerra de los seis días entre árabes e israelíes. Durante esos días, Eugenio Siragusa se encontraba en Bruselas para establecer allí una Secretaría. Recibió este mensaje:
«Si el odio persevera sobre las naciones, estamos próximos a una guerra nuclear que envolverá en cadena a todos los países del mundo. La Tierra se autodestruirá.»
Eugenio Siragusa en aquella ocasión, preguntó a su interlocutor extraterrestre:
«¿Qué estáis haciendo para evitar esta guerra?»
Esta fue la respuesta:
«Hemos sensibilizado a nuestros operadores y nuestros amigos que trabajan en la cumbre militar de las dos superpotencias, Rusia y América, porque obramos según el plan establecido en el tiempo.»
Cuatro días después, el mundo creyó encontrarse en un momento de la gran catástrofe. Después todo cambió. ¿Qué había pasado? Nuevamente el Centro Studi Fratellanza Cósmica volvió a revelar lo sucedido en una comunicación que llevaba este contenido:
«Nosotros sabíamos que en los días cruciales del conflicto sobre el Kremlin y sobre la Casa Blanca aparecieron formaciones de Ovnis. Estaban operando a gran altura y no podían ser detectados a simple vista, pero los radares señalaron inmediatamente su presencia.
Algunos de los altos jefes militares estaban a punto de enloquecer. Era un aviso claro e inequívoco para las dos superpotencias. En el diálogo secreto entre Nixon y Breznev, se habló de los Ovnis y del real peligro de su intervención en la guerra árabe-israelí. Las dos superpotencias llegaron a un rápido acuerdo para imponer a sus respectivos países protegidos el cese del fuego.»
«Controlamos la situación desde hace meses. No os extrañéis de que lo que vosotros llamáis Ovnis se dejen ver más a menudo cuando se aproxima un "golpe de estado", una "epidemia", una situación de "peligro grave", o una aceleración en lo que vosotros llamáis "guerra fría."»
Coincidiendo con el fin de la guerra de los seis días, apareció un despacho de agencia que decía que Rusia y América reconocían la existencia de los Ovnis. El despacho era sorprendente, cuando dichas potencias habían conducido una política de negación y distorsión durante más de veinte años.
El 17 de mayo de 1969, en la URSS, se produjo un desgraciado accidente en el que se vieron implicados, de modo desastroso, 16 generales rusos. Al parecer, su reunión tenía que ver con la experimentación de nuevas armas ultrasecretas y experimentales. En el experimento perecieron los 16 generales. El Centro Studi Fratellanza Cósmica volvió a revelar parte de lo que había sucedido en un comunicado bajo el título genérico «Grave advertencia: 16 generales rusos muertos»:
«El 28 de abril pasado, un extraterrestre en servicio sobre el Planeta Tierra, advirtiendo las varias corrientes de mentalidad negativa, sobre todo entre los grandes de la Tierra, citó el siguiente texto: «Porque son espíritus del demonio y hacen prodigios y van a reunir a todos los reyes de la Tierra para la guerra del gran día. Y los reunirán en un lugar llamado en hebreo Armagedon» (Apoc. 16).»
«Es sabido que la economía bélica mundial, hoy más que nunca, es un peligro potencial destructivo de incalculables consecuencias. Es también sabido que los generales de las varias armas, son los responsables, más que el resto de los hombres puestos al frente de los pueblos y la naciones, puesto que poseen mayores posibilidades para predisponer y disponer una acción influenciable y decisiva sobre el mayor o menor uso del potencial atómico ofensivo en caso de un conflicto abierto.»
«La trágica y misteriosa muerte de estos generales rusos y no sólo rusos, es un claro aviso a los militares y un claro aval de cuanto fue escrito y difundido en el mensaje del 28 de abril pasado, por orden de Superior Voluntad.»
Lo firmaba Eugenio Siragusa y llevaba fecha de 17 de mayo de 1969.
Por todos los detalles, el segundo tiempo del «Programa Saras», en la segunda década, estaba llegando a su término. Todas las manifestaciones, incluida la atómica, se habían agravado y acelerado.
Queremos terminar este nuevo capítulo relacionado con los "apagones", recalcando que el apagón de Nueva York, que paralizó una población de casi 30.000 millares de personas y que supuso la volatilización de 200.000 kilovatios, tuvo una curiosa coincidencia: el lugar donde el piloto de vuelo Weldon Ross y su alumno vieron la enorme bola de fuego, justamente en el cruce de las líneas de fuerza de la central térmica de Nueva York con 350.000 voltios de fuerza, fue el estado de Nueva York, llamado "Syracuse". Según el piloto, la nave tendría unos 30 metros de diámetro. La información del instructor de vuelo, Ross, aparecio en el "Journal American", siendo confirmada por el alumno que le acompañaba. Pero la aprobación definitiva tuvo lugar a cargo de los maestros de una escuela de Syracuse, gente del estado, y la propia de Robert C. Walsh, delegado de la Dirección de la Agencia Federal de Aviación en la zona de Syracuse. La foto conseguida por Arthur Rickerby, de "Life", y publicada en "Time", fue el documento gráfico que puso una rúbrica a esta aparente relación entre los apagones y los Ovnis.

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